Naturalidad

“…es de humanos sentir y de dioses errar…”

Inesperadamente como llega la lluvia en el Serengueti, así llegó el tiempo aquel, en el que las madrugadas parecían ser noche y las noches un nuevo amanecer.

Nada estaba escrito, nada estaba dicho, sin embargo nunca fué difícil, descifrar un destino. Porque llegado el momento de hablar de tiempo y confabulaciones, no cupo nunca un espacio para hallar causas, motivos o razones.

Pues como cada gota se convierte en vida sin más razón que seguir el curso de lo natural, así los minutos se tornaban intensos y sus ansias, constantes, siempre más y más…

Nacieron dudas, interrogantes, si ¿era aquel el momento?, si ¿debía ser? y si con el paso de los días llegaría a desfallecer tanta fuerza, tantas ganas, tanto querer.

En mil quinientas oraciones debieron buscar, sin saber que para esto lo divino no tiene lugar, no es culpable la sed de piel, ¡no lo es! pues es de humanos sentir y de dioses errar, mirar y luchar, ansiar y pelear.

Y no hay nada mejor que morir como un dios, pero entregar el alma como un simple hombre, rendido a las fuerzas del orbe, sin más dirección que su instinto natural…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s